El guiso del río Mapocho
El farol del pequenero llora, por Carrión adentro, en Santiago,
por Olivos, por Recoleta, por Moteros y Maruri, derivando hacia las Hornillas,
el guiso del río Mapocho inmortal y encadenado, como los rotos
heroicos,
afirmación del trasnochador, les suele hacerles agua la boca a los borrachos
de acero, picante y fragante a cebolla, chileno como la inmensa noche del hombre tran-
quilo del Mercado, hombre del hombre,
y el pregón bornea la niebla mugrienta como una gran sábana negra.
Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile
Pablo de Rokha
Versión Digital
Página:
18
Año de publicación:
0
Genero:
poesía